2.5.20

MARÍA FLORKA


Hermana, me olvidé de contarte:
una vez me partí en dos,
y mientras me quedé en mi casa
sentada leyendo en el living
la otra que yo era quiso correr
disparada hacia todos lados
como si quisiera ir a desgarrarse al campo
pero no encontrara la dirección

entonces tampoco se fue

Hermana,  qué difícil la convivencia
porque la otra parte me decía
que dejara de leer, que ya no
podía hacerlo más
y me prohibió terminantemente
tomar algo que no tuviera alcohol, 
levantar las persianas
o irme a dormir

Mis amigos tocaron el timbre de casa
y fui a abrirles la puerta,
pero ella, más rápida, cerró con llave
dijo: no
y exhaló tan fuerte por la nariz
que sentí las manos de su respiración
en el cuello

Y me desmayé hermana, creo que me desmayé
porque cuando abrí los ojos
estaba acostada en el piso
con la cabeza en su falda y la otra
me acariciaba el pelo, me arrullaba
cantando en un idioma suave
que conocía, porque sé 
que era la canción de PJ Harvey
del disco que no deja de reproducirse en mi cuarto
desde la adolescencia,
y dice

por favor, no me reproches
por lo vacía  que se ha vuelto
mi vida