Esa decisión del azar de hacerme nacer en la selva chaqueña,
que fue tal vez la salvación de no sé qué,
el abuelo Salvador que fue Intendente y fundó la primer
biblioteca del pueblo,
el trote de los caballos del mateo
en mi primer viaje por Buenos Aires,
la primer vez que fui a la cancha y vi jugar al Nene
Sanfilippo cuando todavía era querible,
la primer concha que me chupé,
el primer porro, la primer raya,
la primera vez que me chuparon la pija,
la única bofetada que me calzó mi padre,
con aquella mirada que sigue doliendo más que la cachetada,
mi madre recitando, mientras cocinaba, sus recetas en voz alta,
para nadie
parecía, porque no hubo hija para heredar esos secretos y
ahora yo en la cocina repitiendo eternamente sus recetas,
pero en silencio, no insistan, morirán conmigo,
las tetas con pecas de mi tía que hicieron que buscara
pecosas por años
como si fueran pecados,
el pez náufrago que encontré en Macedonio,
Evita con la cual a veces sueño,
Videla, de quien adiviné todo el primer día cuando vi sus
ojos en una foto y me encerré en el baño a llorar por todos
los terrores y muertes que vendrían,
todos los cretinos mediáticos que conocí,
que jamás entendieron que soy un cordero torpe con alguna
palabra para decir, pero que escondían los micrófonos que
creían suyos cuando me veían acercarme,
el caballo pinto de Perón,
las películas de Kubrick y de Fellini y de Buñuel y de Alien
y de Favio, y los libros de Onetti y de Cortázar y de Miller
y de Fuentes y de Vargas Llosa y de Walsh y de Lorca y de
Oliverio y de Borges y de Jauretche y de Bukowski y de la
Pizarnik y de Pessoa,
y justamente aquella frase de Pessoa:
"En este instante sensitivo y competente",
y esa de Lorca: "Ya la muerte puso huevos en la herida",
y la de Miguel: "He atentado contra todo y no ha servido.
He aceptado todo y tampoco ha servido",
y la música de Beethoven,
y de Piazzolla y de Charly y de Gardel,
y esa poesía de (otra vez) Macedonio,
la más corta tal vez de nuestra
larga lengua, que será dicha justo cuando este escrito
amengua:
"Discrepo desesperadamente".
Y aquella mirada... esa piel, su mirada, su voz, vos…
