19.4.22

QUÉ GANAS DE NO VERTE NUNCA MÁS, OSVALDO BOSSI


No te preocupes, amigo.
Llegará el día en que terminaremos
cantando borrachos a las tres
de la mañana, desaforados
y tristes, alegres como nunca antes,
el maquillaje por el piso, la camisa
abierta por la espalda. Por fin, por fin
esa canción increíble de Valeria
Lynch, que tanto te gusta, tanto me gusta
ahora, mientras tiramos por la ventana
sus pantalones, sus tiernos
desodorantes, sus maquinitas de afeitar… Qué risa,
y qué ganas de que todo eso (sus labios
adorables, sus adorables pantorrillas)
se termine, dios mio, se termine
de una buena vez.