29.5.21

EL ARREGLADOR DE ALMAS, FLOR MINICI



Es una historia que contó una abuela
frente a un plato de borsch
quizás para alentar a un niño muy flaco
a comer suficiente.

En los confines de una cadena montañosa
al sur de Andalucía, es decir
el sur del sur de España
hay un pueblo de yeso
con puertitas que no miden más de un metro y medio de alto.
Entre todas ellas hay una
que tiene un cartel colgado que dice
arreglador de almas
pero nadie quiere acercarse y esa casa
vive suelta del ritmo de todos.

Es el último hijo de una línea de nueve
marica, maldito y brujo
fabricante de flores de bach
y dejado en el altar dos veces.
El arreglador de almas
ofrece su don a través del tiempo
y sin embargo pocos reconocen alguna vez
haber llamado a su puerta
la mayoría usa el lenguaje de la ciencia
y la acusación de herejía
para no dirigirle la palabra al puto del pueblo.

Podría vivir en Madrid, en Chueca
ponerse una tienda esotérica
pero perdería su don. Su poder
está conectado a esa tierra
su poder está conectado a quienes lo detestan.

No hay en el italo pop que escucha
ni por todo el continente en las raves
con más onda
lugar para el arreglador de almas.
Para los que en la noche
cruzan el abismo de sus intenciones
y no encuentran el deseo de irse a vivir a una ciudad.

La valentía definitiva es defender una tierra.