Ya no vienen solos los flashes del pasado reciente que me habían conmovido, sino que tengo que ir a buscarlos. Qué poderosas fueron esas impresiones de las primeras veces. Cuando una impresión es así de fuerte queda refulgiendo sola durante días y la sensación se vuelve a vivir completa, acompañada de algo que sucede en la boca del estómago, incluso de taquicardia. Algunas canciones son un horno donde quemo los recuerdos, y con ellos me caliento en el pleno invierno de sequía, cuando el árbol de la experiencia se deshoja.
