30.3.21

ACCIDENTE, LAURA WITTNER


Es una mañana helada.
Despierta y ve a su marido
encajado en un sillón frente a la tele.
Te sale mejor
que a Bob Geldoff, le dice.
No eso, sino alguna otra cosa.
(Siempre pensó que su marido
era un potrillo joven atascado
entre las cuatro paredes de la vida.)
Él agarra lo que tiene más a mano
y lo revolea para atrás.
Sobre su labio, el tiempo
pule la cicatriz sutil
el diseño angular
de una transparencia.