9.9.20

VICENTE LUY


Caminé horas bajo la parra, junto a tu ausencia,
hablando de lo que fuera; enredaderas, ladrones
de autos. Y si bien reconozco que te parecés mucho
al concierto número 22 de Mozart, el tiempo igual pasa.
Tus cartas están en un cajón de mi escritorio, junto
a un huevo de pascua y la foto esa en la que tu
vestido se parece mucho mucho al concierto
número 22 de Mozart.
Pero ya no las leo. ¿Para qué?
Vos en tu momento, yo en mi momento, ambos
vamos a morir;
y los avatares serán sólo eso, avatares.