Como un lodazal barre a su paso
con un pueblo entero, así
bajaban los gritos de mis padres
por las escaleras
como agua y tierra y la furia
de la gravedad o parlantes desconados
mientras suena Nevermind y Cobain
ya está cantando hello, hello
hello, how low?
hello, hello
hello, how low?
y yo ya tengo 18
y estoy agitando la cabeza
soy uno más
uno entre tantos animales pesados
huyendo del barro
en la plenitud
de su instinto de supervivencia.
